lunes, enero 26, 2009

DE RECUERDOS

Muchas cosas han pasado en mi vida. Tantas, que a veces me gustaría expresarlas de corrido, sin tapujos y con la fuerza e intensidad con que ocurrieron. Pero pasa que lo que recordamos, al parecer, no es lo que en verdad aconteció, sino una elaboración mental de lo que creemos (pensamos y sentimos) que fue.

A veces tengo la impresión de que los recuerdos están como pasados de moda. Recordar da flojera y parecería que es pérdida de tiempo, dado que de lo que se trata es de vivir. Pero ¿vivir por vivir, y en grandes cantidades, provocará una suerte de indigestión existencial con difícil cura? Tener espacio-tiempo para ordenar los recuerdos, repasar lo vivido y sacar provecho de ello es una posible solución frente a la vorágine de sensaciones rápidas a la que los ritmos urbanos nos someten. Sin afán derrotista, ¿acaso no son los recuerdos los que nos otorgan la sensación de haber sido? Si bien hay tantas ofertas para existir, gozar, vibrar y ser rápidamente feliz, es posible vislumbrar que en nuestra época corremos el riesgo de no tener sana memoria… ¿alzheimer vivencial?

Recordar lo que se quiera recordar, y como se quiera recordar, es un camino a armarnos la vida como siempre la hemos querido vivir, sin que todo quede en momentos sueltos, en retazos perdidos o fichas sin sentido. ¿Por dónde empezar?

martes, septiembre 30, 2008

DUALIDADES

“Caras vemos, corazones no sabemos”. Pienso que encierra dentro de sí gran realidad. Sobre todo cuando la disparidad de ambas se hace evidente, y sale a flote esa especie de esquizofrenia cotidiana personal, que más que disimular, muestra sin más la verdad. ¿Cuánto tiempo puede vivir una persona siendo y aparentando cosas esencialmente diferentes?

En teoría, la integralidad del ser humano consiste en que, llegada la madurez, se puedan juntar los diversos mundos/personajes elaborados en la niñez y adolescencia para estructurarlos en eso que llamamos personalidad. Esto como resultado de un proceso de selección y depuración a gusto. Pero, ¿qué pasa cuando quedan resquicios de gustos, preferencias y curiosidades en rincones íntimos, abandonados por miedo, rondando y manifestándose descaradamente? Son como fantasmas familiares que, mientras no se les enrostre, inevitablemente nos entrampan. Y ¿acaso la trampa no revela también algo de verdad? ¿El error, algo de aprendizaje?

Tal vez sea necesario aprender de las trampas, caídas y errores. Las marcas que dejan muestran verdades que nos conectan con otros; y que pueden convertirse en fortaleza, empatía y placer de vivir. Ser blanco o negro por que así debe ser es deshumanizante, creo. Quizás al ser un poco grises seamos capaces de ser cabeza, cuerpo y corazón con más posibilidades y matices. Honestos, humanamente hablando… ¿será posible?

sábado, septiembre 20, 2008

VIOLENCIA ¿ALGO MÁS QUE OFRECER?

La violencia trae algo detrás de sí. ¿Será un asunto de humano-instinto insalvable? ¿Habrá alguna vía o veta o camino nuevo por descubrir que nos otorgue una nueva visión del valor de la no violencia en pro de la vida? Cuanto más vueltas le doy, menos entiendo porqué la violencia parece ser el camino por excelencia en la búsqueda de soluciones para vivir mejor (¡qué ironía!).

Ciertamente el mundo está en problemas, las personas los tenemos. Y la violencia ¿es la única manera de resolverlos? Explosiones con gente inocente, niños en situaciones inimaginables, enfrentamientos genocidas, guerras desiguales, muertes. Cuando siento y pienso en esto, me inundo de imágenes y sensaciones que por un lado me plantean desolación; pero otro, la inquietud de buscar un pedazo de esperanza en un horizonte que parece no tenerlo. ¿Es posible confiar aun en nosotros mismos? ¿Tenemos algo nuevo que ofrecer?

La violencia genera más violencia. Pero quien no es violento termina siendo “chivo expiatorio” para los que lo son. Gandhi, Luther King, Espinal, Romero, y un largo etcétera son muestras de lo que muchas veces ocurre en nuestro país, nuestro barrio o bajo nuestro techo. Y quiero creer, quiero soñar y me encantaría despertar en un mundo no perfecto, sino un poquito menos malo. ¿Conformista o realista?

lunes, septiembre 08, 2008

DE PALABRAS

Las palabras tienen algo mágico. Cuando las leemos, nos conducen por caminos insospechados del alma de quien las escribe: nos dan una idea del autor, una imagen de su mundo, y sobre todo, un panorama de sus sentimientos. Cuando las escuchamos, denotan un plus: vida, y se espera sean coherentes, adecuadas y fieles a la imagen que nos hacemos del emisor. Cuando la emitimos, escrita o hablada, revela nuestro mundo interior y se hace parte de nuestra carta de presentación, revelando un poco más de lo que somos (o escondiéndonos).

La palabra, según pienso, es como la herramienta humana más privilegiada para poder ser con los otros. Es el único medio que puede transportarnos a las intenciones profundas de quien habla; y a las nuestras. ¿También pueden ser recurso de engaño? Y en ésas circunstancias, ¿cómo interpretar lo cierto de lo falso? ¿Cómo saber cuando las palabras muestran lo cierto o engañan rapazmente? Palabras, según siento, pueden ser suaves como pétalos, o cortar como un cuchillo de filo perfecto, donde más duele, dejando cicatrices ¿imborrables?

Me encanta escuchar. Y hablar. Sin embargo, en algunas ocasiones las palabras me hacen temer. “Palabra suelta no tiene vuelta”, dice siempre mi abuela. A veces, preferiría no escuchar, no hablar… prescindir. ¿Será posible?

lunes, septiembre 01, 2008

RENUNCIAS & RÉDITOS

La renuncia no quita sino da, dice Heidegger. Quizá al visualizar el tiempo transcurrido y hacer un recuento de las renuncias hechas, se pueda estar de acuerdo con lo que éste filósofo plantea. Lo gris es el proceso, cuando las situaciones que se viven en el ahora no tienen otro remedio que la renuncia por el bien mayor, a largo plazo, y la victoria sobre los sentimientos e impulsos del cotidiano presente.

No puede ir más allá. Declarar sus sentimientos sería como abrir una caja de Pandora, sin buen fin. Además, no debe. Lo quiere, lo desea y siente que es su complemento. Ríen gustosos, conversan mucho y sobre todo, son afines en ideas e impresiones, y las horas son segundos con él. Al verlo le suben los colores al rostro; la sonrisa es fruto de las mariposas que revolotean en su estómago cuando lo piensa. Lo tiene ahí, a un paso, al lado. Y no puede más que callar.

¿Cómo manejar lo correcto, cuando todo el ser no discrimina lo propio de lo impropio? En la renuncia está la consolidación de su amistad mutua, pero ¿cómo visualizarlo? ¿Cómo saber si ésta renuncia garantiza réditos futuros? El tiempo, sabio, probablemente ¿lo dirá?

Mientras Eduardo me confesaba todo esto que siente por su primo, inevitablemente me puse a pensar en mis renuncias. Las de antes y las de ahora. Y no supe qué responderme, ni a él. Sólo se me ocurrió decirle que el tiempo, sabio, tendrá al final algo que decirnos. Y lo abracé, como abrazándome a mi mismo.

lunes, agosto 25, 2008

BARRIGA LLENA ¿CORAZÓN CONTENTO?

Leyendo una encuesta sobre los países que presentan más obesidad en su población, me encontré a México, en el lugar 19, y a Bolivia, en el puesto 31. Al cerrar la revista, caí en la cuenta que todos los días es posible escuchar en la radio noticias sobre los efectos del sobrepeso, leer en los periódicos y revistas mil y una fórmulas para comer sin engordar y, finalmente, ver en la televisión cantidad de programas con respecto al asunto: dietas, ejercicios, sacrificios que nos brindan un “estilo de vida”.

Tengo, en mi aprendizaje, que la comida siempre fue atributo de orgullo, bienestar y placer en los ambientes y culturas humanas, siendo motivo de felicidad. Últimamente, sin embargo, comer es causa de vergüenza, malestar y dolor; motivo de diagnósticos psicológicos y médicos que tienen que ver con obsesiones, angustias y frustraciones. Barriga llena ¿corazón contento?

Ser delgado y esbelto, no lucir mayor, tener buen cuerpo, no permitir grasas, ingerir alimento integral, buscar pan de dieta, tomar agua, y un sin fin de ideas se han hecho parte de nuestro inconciente cotidiano colectivo. Mensajes que atacan a una de las actividades más básicas del ser humano: comer. Y es que ¿algo anda mal con la comida? ¿Se ha pervertido nuestra alimentación? ¿Comer es el problema? O, ¿cuál es el problema?

La alimentación-comida también es mi tema-obsesión particular: comer saludable para estar saludable (y también en forma). Sin embargo espero no perder jamás la noción del “carpe diem” culinario… porque ¡vaya que es plena felicidad!

lunes, agosto 18, 2008

SEXO, ¿CURIOSIDAD?

La primera vez que ví una revista pornográfica tenía como 11 años. Fue cosquillosamente novedoso: sensaciones deliciosas, confusas y morbosamente primerizas al enfrentarse a "eso". Sexo, sólo mencionar la palabra, evocaba misterio, “pecado”, risa tonta, colores en la cara, secreto compartido, clandestinidad infantil. Luego las preguntas, las conversas, el aprendizaje y la espera.

Tengo la impresión que hoy por hoy este tema-palabra-ámbito pasó de ser expectativa a ser infografía insípida. El tema es de fácil acceso, de rápida graficación y de poca formación. A la edad que sea, y con los gustos que se tengan, se puede acceder sin problemas a lo que se quiera. Ventaja, sí. Arma de doble filo, también. Resultado: problema social que hay solucionar. ¿Formación? ¿Educación crítica? ¿Privación moral? ¿Discursos éticos y prevenciones, inclusive, policíacas?

Creo que hay curiosidades que se han vuelto tan cotidianamente accesibles que provocan la pérdida del gusto por crecer y ser mayores para experimentar lo nuevo que la vida depara. El mundo se ha descubierto tanto (o lo hemos destapado tan de golpe), que parece que ya no existen novedades y no queda nada que no esté a un clic de distancia. De modo que sabe tanto el que recién nace como el que acaba de morir. Infancias rápidas, adultos precoces, sexo a la orden, frustraciones tempranas.

Impresiones mías, quizás. Y pienso, a estas alturas ¿habrá algo nuevo bajo el sol? ¿O después del clic del mouse?