martes, noviembre 03, 2009

GC1: SI DE AMAR SE TRATA...

“Limpié mi cuarto, relató Fer en el café, y sentí una paz profunda, sobre todo cuando esparcía el aromatizante… ¡es desestresante!”. Dani y yo sabíamos que era una de sus mil fórmulas para eliminar sus neurosis amorosas.

Alita reía a mandíbula suelta. Como un flashback, recordó sus amores. El primero, de momentos dulces, besos sabrosos, de caricias atrevidas y con la ilusión difusa de un ¿para siempre? El segundo, menos gráfico. Al tercero sacó el pasaporte para disfrutar, sin medida establecida, de lo que la vida le otorgue sin perder el tiempo en problemas como fidelidad, delicadeza, detalles, palabras y demás parafernalia que cualquier chica común busca en su príncipe azul. “¿Existe príncipe azul? Ni azul, ni rosado, ni dorado”, concluye.

Descubrió su pasión verdadera cuando era niña, y al lado de su padre. Imágenes, sonido y movimiento la introdujeron en el mundo de la ciencia. Seducida y conquistada, decidió que su contribución al mundo sería inventar un remedio eficaz para salvarlo del mal. Ahora sabe que su proyecto para el doctorado no salvará al mundo entero, pero hará bien a muchos.

“!Soy un instrumento del amor, una princesa!”, dice. Sabemos que así es, que su principado está enfocado a su público masculino y que éste su aliciente. Quizás por eso se toma la vida a gusto y sin complicaciones.

- Amigo, tranquilo. Eres feliz, ¿verdad? ¡El drama está por demás!
- Hazle caso a Alita, Fer, porque si de amar se trata…, ironiza Dani mirando a Alita.
- Pues sí, dice Fer, que en ése momento recibió un nuevo mensaje en el celular: Te amo, decía.

El café supo diferente aquella tarde.